Mostrando entradas con la etiqueta Dilema. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dilema. Mostrar todas las entradas

Siempre hay tres opciones o más...


Un viejo dicho popular reza: "Una opción, no es una opción. Dos opciones, pueden ser un dilema. Tres opciones o más nos aportan la libertad de elegir sin traumas".

Hace algún tiempo, cuando estaba a punto de ver la luz después de una pequeña crisis existencial, descubrí la utilidad de buscar otras opciones, además de las obvias. Después de consultar a mi almohada noche sí, noche también, sobre las dos opciones que me habían tenido martilleándome la mente durante casi un mes, me di cuenta de que no estaba siendo inteligente y mi estrategia de reducción al "blanco o negro", al "si o no" o al "doble o nada", no me estaba ayudando.

En esta vida, nada es absoluto. Siempre hay otras opciones y ¡es nuestra responsabilidad buscarlas! Además, es un proceso intelectual y vital muy motivante, ya que nos obliga a pensar desde otras perspectivas y poniendo en cuestión principios y criterios de decisión que no siempre son los más acertados.

La libertad que nos aporta la posibilidad de elegir entre diversas opciones, nos hace volar, soñar, viajar a aquel lugar en donde podemos pensar y elegir como si nada nos atara de pies y manos (ya que esta sensación es la que frecuentemente nos limita para seguir creciendo como personas).

Yo sigo soñando mi camino y esforzándome en la búsqueda, poco a poco van apareciendo opciones muy interesantes, que antes estaban escondidas detrás de mi miedo. Esas nuevas opciones no siempre llevan a una realidad mejor pero, sólo por el simple hecho de valorarlas, me hacen crecer personal e intelectualmente.

Te animo a iniciar este tipo de proceso de búsqueda ya que, aunque corren malos tiempos para los soñadores, todavía quedamos muchos que nos resistimos a que nuestra vida y nuestro destino se reduzca a las dos caras de una moneda. La vida es mucho más, el mundo es grande y las posibilidades de cambio infinitas. Sólo tenemos que atrevernos a autorizarnos a ser un poco más felices.

Como dijo Víctor Frankl:
" Al hombre se le puede arrebatar todo, salvo una cosa: la última de las libertades humanas, la elección de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias para decidir su propio camino"